Las claves del éxito


Las cosas no suceden por casualidad, mucho menos en el ámbito profesional. Tampoco existe la buena suerte como tal. Cuántas ocasiones habrás escuchado hablar sobre ese tipo de gente que tiene una especie de don innato para convertir en éxito todo lo que hace; pues bien, esos logros nunca son fruto del puro azar. Cuando el éxito nos sonríe nada tiene que ver con la suerte, y de no asumir esta premisa, será muy complicado seguir profundizando sobre este asunto. Tampoco hay una fórmula magistral que nos permita conquistar de modo inexorable el éxito, pero podemos encontrar determinados rasgos que son comunes a todos aquellos que han logrado triunfar profesionalmente.

¿Buscas la senda del éxito?, pues a continuación te presento los principales parámetros inherentes al éxito profesional.

 

EL TALENTO
Se trata de un factor innegociable, pues es consustancial a todo profesional de éxito. Puedes aprender o perfeccionar un conjunto determinado de destrezas, pero el talento como tal no se puede aprender, o se tiene o no se tiene. Debes de tener bien presente que el conjunto de nuestras capacidades siempre va a estar vinculado a una serie de destrezas innatas.
Sin embargo, no es necesario ser un superdotado o alguien con un coeficiente intelectual por encima de la media para disfrutar una buena dosis de talento. En realidad, la mayor parte de nosotros disponemos de unas habilidades especiales, algo concreto en lo que somos mejores que otros, lo que a su vez significa una oportunidad para destacar. Busquemos, por tanto, esas habilidades que nos distinguen y potenciémoslas. De poco sirve el talento si no sabes aprovecharlo, o ni tan siquiera eres consciente de que lo tienes. Para lograr el éxito profesional debes conocer muy bien tus limitaciones, pero mucho mejor tus cualidades.

La mayor parte de nosotros disponemos de habilidades en las que destacamos sobre los demás.

 

EL SACRIFICIO Y LA DISCIPLINA
Ya conoces tus habilidades y quieres ponerlas en práctica; es momento de pregúntate hasta qué punto estás dispuesto a sacrificarte para lograr tus objetivos. Alcanzar la excelencia requiere de talento, pero también de un alto grado de compromiso. No esperes grandes resultados si tu nivel de entrega no está a la altura de los objetivos. De igual modo, nunca niegues la realidad ni esperes nada que no te has merecido o que sencillamente no te corresponde. Por otro lado, de poco sirve ese sacrificio si no estás dispuesto a mantener un nivel de esfuerzo a lo largo del tiempo. La constancia también es una característica de toda persona de éxito. Además, cuando conquistamos nuestros objetivos es cuando comprobamos que va a ser mucho más difícil todavía el conservarlos, luego nos encontramos ante un camino de muy largo recorrido.

Los estudiantes que llegan más lejos no son los más inteligentes, son los más perseverantes.

 

LA PASIÓN
Las personas que destacan también se caracterizan por sentir una gran pasión por aquello que hacen. Solo te cansará aquello que no te apasiona, no lo olvides. ¿Te has preguntado alguna vez si sientes verdadera pasión por tu actividad profesional? medita sobre este asunto y ten bien presente que la actividad profesional absorbe una parte bastante significativa de nuestra vida. No desperdicies tu tiempo y canaliza tus energías siempre que puedas solo en aquello que realmente te apasione.

Las personas que destacan sienten una gran pasión por aquello que hacen.

 

ENEMIGO DE LA IMPROVISACIÓN
Para conquistar el éxito es preciso definir y luego planificar unos objetivos. Improvisar es el peor modo posible de afrontar un reto profesional. Por favor, nunca añadas a tu fórmula magistral variables como el azar pues ya hemos convenido al principio del presente artículo que las cosas nunca suceden por casualidad. Necesitas un objetivo concreto y, a partir de ahí, ponerte a trabajar en una hoja de ruta que te conduzca hacia un objetivo concreto.

 

EL FRACASO
Es en sí mismo una parcela del propio éxito. Los fracasos marcan nuestra trayectoria y representan una eficaz herramienta de aprendizaje. En todo camino existe el riesgo de tropezar, incluso de caerte, pero solo aquel que ha sabido levantarse sale realmente reforzado de la experiencia. Somos fruto de nuestras propias experiencias. Todas las personas que han logrado el éxito profesional también saborearon en algún momento el fracaso. Recuerda, cada tropiezo nos debe de aproximar al éxito.

 

ENERGÍA MENTAL Y FÍSICA
Ya lo dijo Juvenal en el siglo I d.C. “Mens sana in corpore sano”. Hoy no podría tener más vigencia la frase. Las personas de éxito gozan de una excepcional energía mental, pero ahora también conocemos la relación directa entre mantener tu cuerpo en forma y el rendimiento intelectual. El deporte ayuda a combatir el estrés, libera tensiones, aumenta la autoestima, previene enfermedades, favorece la autodisciplina, aumenta el optimismo y nos hace sentir mucho mejor. El rendimiento laboral es también mayor. Para dar lo mejor de ti debes de estar preparado tanto intelectual como físicamente.

 

SALIR DE LA ZONA DE CONFORT
Los triunfadores son individuos que saben salir de esa zona denominada de confort, donde la comodidad nos lleva a quedarnos donde estamos, incluso aceptando aquello malo. Lo más cómodo es siempre permanecer tal cual estamos. Ahora bien, para pensar, mejorar o incluso para crear algo es necesario salir de ese entorno. Las personas de éxito siempre lo hacen.

Para pensar, mejorar o crear algo es necesario salir de la zona de confort.

 

LA ACTITUD
Otra clave común a todo triunfador, a mi juicio la más importante. Si pusiésemos sobre una balanza todas las variables recopiladas en el presente artículo, os aseguro que la actitud destacaría por méritos propios sobre todas las demás, incluso sobre los propios conocimientos. La actitud marca realmente la diferencia y nos acompaña hasta ese estado en el que realmente vamos a ofrecer lo mejor de nosotros mismos. Los individuos con una mentalidad positiva multiplican sus posibilidades de éxito, también afrontan los retos del mejor modo posible, pues hace variar la dimensión de las cosas. Es una clave determinante. Hablaremos largo y tendido sobre este aspecto, pero en un artículo específico, pues merece la pena que nos detengamos en más detalle sobre él.

 

 

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